Irremediable

'Moonlight' es la historia de un muchacho nacido en un ambiente difícil, hijo de drogadicta, sin padre conocido, criado en un barrio duro de Miami, rodeado de violencia y delito.

Escena de 'Moonlight'.
Escena de ‘Moonlight’.

Fernando Gracia.  El año pasado se criticó la ausencia de afroamericanos en los premios de la Academia norteamericana. Da la impresión de que este año va a ser todo lo contrario, que sean varios actores de color quienes copen con estos galardones.

A falta del estreno de “Fences”, ya podemos opinar con conocimiento de causa, dado que hace unos días vimos “Figuras ocultas”. Curiosamente, dos de los actores de esta última Janelle Mougé y Mahershala Ali, repiten en “Moonlight”, el filme que se ha estrenado esta semana en nuestras pantallas.

De hecho este último figura en las quinielas como un posible ganador al premio de actor secundario. Al margen de si gana o no, estimo que le espera una brillante carrera a este hombre de increíble parecido físico con Lois Gooset, Jr.

En esta “Luz de luna”, acertada licencia poética que se desliza en un hermoso momento del filme, se nos narra la historia de un muchacho nacido en un ambiente difícil, hijo de drogadicta, sin padre conocido, criado en un barrio duro de Miami, rodeado de violencia y delito.

Asistimos a tres épocas de la joven vida de Chiron, apodado “Little” y luego “Black”. Un muchacho parco en palabras, retraído, de buen fondo, aplastado por el entorno y encaminado tristemente hacia un futuro que, cual fatum irremediable, no parece nada halagüeño.

Película que va a más continuamente, narrada con buen pulso, y que deja una extraña sensación entre triste y poética, aunque sea poesía sobre senderos marginales, desgraciadamente ciertos.

El para nosotros prácticamente desconocido Barry Jenkins, de corta carrera, nacido en el mismo lugar que retrata en la película, da la impresión de haberse inspirado en su propia vida, ya que según se puede leer se quedó pronto sin padre, sus progenitores se separaron y fue criado en lo que podríamos llamar casas de acogida. Afortunadamente su vida pudo encauzarse correctamente, lo contrario que su pobre protagonista.

Conduce el filme con mano firme, sin alargar innecesariamente las secuencias, apoyándose en pequeños detalles que sirven para entender la evolución del personaje central. Una labor sobria y en todo momento eficaz que está siendo reconocida con numerosos premios amén de las ocho nominaciones para los Óscar.

Filme notable, de claro espíritu independiente, muy recomendable para los buenos aficionados.



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