La Compañía del Espejo presenta la obra ‘No me jodas, por favor’ en el Teatro del Mercado de Zaragoza

Tras la función del viernes, el elenco charlará con los espectadores sobre las curiosidades de la obra y responderá a sus preguntas.

Ángela Medrano. “Lo mejor del mundo es vivir bien acompañado, pero no hay castigo peor que padecer el tormento de la estupidez ajena y tener que aguantarla como si de una condena se tratara. Que un taxista dé más conversación de la debida o que un vecino tenga la televisión puesta a las tres de la mañana y no deje dormir son, sin duda, molestias leves. Pero no nos engañemos: una suma de molestias leves pueden terminar haciendo que la vida sea una tortura”.

Podremos disfrutar de la obra los siguientes días y en los horarios que a continuación se detallan:

Funciones:
Jueves, 6 de abril: 20:30 horas
Viernes, 7 de abril: 20:30 horas
Sábado, 8 de abril: 20:30 horas
Domingo, 9 de abril: 18:30 horas

Tras la función del viernes, el elenco charlará con los espectadores sobre las curiosidades de la obra y responderá a sus preguntas. Le pregunto a Paco Ortega acerca de este próximo estreno:

– La recientemente creada compañía del espejo está de estreno…que proyecto nos quieren proyectar ustedes? 
-Su título “No me jodas, por favor…”. Cuatro actores en escena para contarnos algunas de las causas del malestar contemporáneo. Diecisiete situaciones que dan pie a que al menos un personaje exclame esa frase, tan usada, tan coloquial, tan de nuestros días.

-¿¿’No me jodas por favor’ es otra vuelta de tuerca más de humor cínico para sobrellevar el absurdo día a día??
-Creo en efecto que la obra es divertida y tiene un humor terapéutico. Reírse de lo malo que nos ocurre es una manera que ya utilizaban los griegos de soltar las malas energías.

-¿Su primera aventura como autor teatral? cómo se está del lado de la dirección? ¿Echa de menos la levedad del que solo actúa?
-Creo que en el teatro hay solo dos aspectos decisivos de verdad: el que hace o dice y el que escucha y ve. Es decir, el actor y el espectador. Los demás oficios, siendo importantes, son secundarios. Yo he dirigido mucho, he actuado menos, aunque de eso me voy a resarcir todo lo que pueda, y no he escrito nada. Esta es mi primera obra teatral.

-¿Ser escritor y director de su propia obra y compañía le reconcilia con el Teatro o estamos ante el verdadero amor de su vida?
-El teatro me permite de algún modo seguir jugando, seguir siendo un poco niño. El verdadero amor de mi vida es mi mujer, que no sólo me permite hacer teatro sino que lo hace conmigo y me anima a seguir haciéndolo. Todavía es más niña que yo.

-¿¿Me cuenta el final o me confiesa algún secreto de la obra?? Alguna reflexión que se nos pueda escapar aunque acudamos a verla y disfrutarla con todos los sentidos.
-La vida es maravillosa y hay algunos pelmazos empeñados en que no la disfrutemos. Dentro de los pelmazos hay dos tipos: los leves y los contumaces. Hay que ganarles la partida, arrinconarlos en su valle de lágrimas. Y para eso hay que desenmascararlos. Mi obra intenta hacerlo. De una forma divertida, pero directa y profunda. Hay que fumigar como a chinches a los pesimistas, a los pedantes, a los gafes, a los que no quieren que intentemos ser felices, porque ellos no lo fueron, no lo son y no lo serán jamás.



Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.