Prospección en ‘La parte escondida del iceberg’ de Màxim Huerta

Ángela Medrano entrevista a este escritor y periodista, ganador del Premio Primavera de Novela 2014, que acaba de publicar un nuevo libro.

Ángela Medrano con Màxim Huerta.

Ángela Medrano. Màxim Huerta (Utiel, Valencia, 1971) es escritor y periodista. Premio Primavera de Novela 2014 con La noche soñada.

Se licenció en Ciencias de la Información en la Universidad San Pablo-CEU, de Valencia, y obtuvo un Máster en Diseño Gráfico e Ilustración Editorial por el Instituto Europeo de Diseño, de Madrid. Es miembro de la Academia de las Ciencias y las Artes de la Televisión. Ha escrito seis novelas –Que sea la última vez…, El Susurro de la caracola, Una tienda en París, La noche soñada (Premio Primavera de Novela 2014), No me dejes (Ne me quitte pas) y La parte escondida del iceberg– esta misma que presenta en nuestra ciudad.

Es una novela que habla de la vida, de los recuerdos y de la memoria, me dice que las ciudades sin recuerdos no merecen la pena y, para él, Zaragoza es una ciudad llena de recuerdos; fue el destino del viaje de novios de mis padres y donde le trajeron “a pasar” por la Virgen del Pilar.

– Periodista y escritor, en este punto de tu vida, ¿en que faceta te sientes más satisfecho desde el punto de vista personal y profesional?
– Me siento satisfecho de los 20 años de profesión como periodista en prensa, radio y televisión y muy satisfecho emocionalmente con mi carrera de escritor.
Todos los escritores han sido o a la vez han sido periodistas. Jugamos con las palabras, los periodistas trabajamos con las palabras y a veces te apetece jugar con ellas de una manera más pausada. Somos observadores, observando la realidad, las historias están en cualquier esquina.

– Sexta novela, ¿han tenido que existir todas ellas y son precisamente el 80 por ciento de tu iceberg para crear esta última?
– Sí, esta novela llega cuando tienen que llegar, como las fechas en el calendario. Es resultado de todo lo anterior. sin todo lo anterior no hubiera sido posible escribirla ni publicarla. Se necesita valentía, generosidad y una práctica con el lenguaje que te la da los libros que lees y escribes. Y… el estímulo de saberte leído que es siempre maravilloso porque los lectores son los que le dan volumen a la novela, todo el mundo quiere sentirse querido, yo también y necesito que me lean, que entren en mi universo…
Estoy muy contengo con la reacción de los lectores porque todos me dicen que les he pellizcado y han buscado sus recuerdos en una novela que habla de infancia, de recuerdos…

– ¿Qué hay en la parte escondida que además es la más grande y poderosa?
– Toda la vida anterior es la que mantiene el hoy. Somos resultado de todo lo anterior, de cómo nos acostaba nuestra madre, de nuestra primera relación, del miedo al armario, de lo mal que nos fue en el colegio etc. eso se queda en la base del iceberg que es nuestro corazón, eso que nunca llegamos a conocer de los demás, eso mismo que nos mantiene, nos condiciona y nos hace diferentes.

– Me da la impresión que esta novela es como ¿una especie de exorcismo? una especie de sacar, de vomitar aunque de forma serena, un montón de cosas que estaban ahí.
– Es una novela que quería publicar para seguir escribiendo, como un tapón, un atasco que necesitaba soltar publicándolo. Es casi autobiográfica…No he querido buscar una historia fuera y he preferido escribir algo muy de verdad recurriendo a lo mas cercano que es mi vida.

– Después de este ejercicio de confesión, ¿teme Màxim quedarse sin nada que contar sin nada sobre lo que escribir…?
– No. Nadie me obliga a escribir. Con lo cual habrá más novelas, porque la vida esta viva. La siguiente novela está ya en marcha. Una buena pausa relaja mucho…yo he sido muy feroz delante de los folios, he querido comérmelos escribiendo seis novelas en poco tiempo. Ya estoy empadronado en otra novela de ficción que me llevará a otro lugar.

– Hay una trama de personajes simbólicos, valores, emociones, una actitud vital, más allá de que sea autobiográfica. ¿Algún personaje más querido?
– Todos son especiales porque todos son necesarios, le dan a la novela volumen. No es una novela coral pero todos: familia, amigos y amor son los pivotes. Las patas de tres nunca cojean…el personaje principal es el amor perdido. Publicar esta novela hará que siempre me acuerde de él , es una especie de honrar ese amor, que se quede en una novela para que permanezca. Muchos lectores están viendo ese amor que se quedó en ese poso que no se removió…Hablo de la memoria, de recuerdo y con poquito estímulo ese recuerdo vuelve al presente, vuelve a surgir.

Gracias Màxim, después de todo siempre nos quedará París… que es otra ciudad llena de recuerdos y que por lo tanto también merece la pena respirar…

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