Préstamos para la vuelta al cole, qué debes saber

Comprar libros de texto, un uniforme o ropa resistente, pero que les guste, cuadernos y otros materiales e incluso una mochila, son gastos que si bien son más que razonables, ponen en aprietos los presupuestos familiares de más de uno.

Vuelta al cole.

Redacción. El verano va terminando y se acerca ese temido momento en que hay que equipar a los más jóvenes para sus obligaciones académicas. Comprar libros de texto, un uniforme o ropa resistente, pero que les guste, cuadernos y otros materiales e incluso una mochila, son gastos que si bien son más que razonables, ponen en aprietos los presupuestos familiares de más de uno.

Si tenemos en cuenta que entre los gastos anteriormente mencionados, se calcula que se pueden invertir entre 400 y 500 €, no es extraño que, según Matchbanker.es, las búsquedas de préstamos se incrementan enormemente a finales de agosto y principios de septiembre.

Si eres de los que se sentirían mucho más holgados acudiendo a un préstamo, pero en años anteriores no has dado el paso porque te intimida acudir a la financiación, aquí te ofrecemos algunas claves que debes saber.

1 No hace falta pedir un crédito por la totalidad del gasto

En ocasiones los consumidores se obcecan en pedir un crédito que cubra todo el gasto que tienen que afrontar, pero no siempre es necesario. Si te intimida pedir un crédito por un montante tan alto, a veces pedir tres cuartas partes o la mitad de la cantidad y afrontar tú la otra parte con tu dinero efectivo te puede ayudar a solucionar el problema. Primero, la cantidad que debas en el crédito será menor y segundo pagarás menos en intereses, por lo que sería una decisión totalmente responsable.

2 Menos TAE no siempre es mejor

Para comparar préstamos tenemos dos indicadores: la TAE en términos relativos y la cantidad a pagar en términos absolutos (teniendo en cuenta intereses y todo tipo de comisiones). Esto es así porque la TAE compara préstamos referidos al plazo de un año. A veces, puedes pedir un préstamo con una TAE más alta, pero que te permita tener el dinero menos tiempo que un préstamo con una TAE más baja.

Lo que no suele ser buena idea es el TIN, porque no refiere el préstamo al plazo de un año, con lo que no vale para comparar en términos relativos y no tiene en cuenta las comisiones que no sean intereses, por lo que no vale para comparar tampoco en términos absolutos.

3 Las cuotas del préstamo no deben suponer una parte importante de tu sueldo

¿Cuánto es un parte importante de tu sueldo? Es algo subjetivo, pero en general no se recomienda que lo que pagues en préstamos supere el 30 % de tu sueldo. Si lo hace, cualquier imprevisto que pueda surgir puede hacer que cometas un impago. Si ves que los pagos son demasiado altos, puede convenirte la posibilidad de añadir algún tipo de garantía que reduzca los intereses.

En el caso de que tengas que pagar el préstamo en su totalidad al final, lo recomendable es que vayas ahorrando pequeñas partes mes a mes o semana a semana, para que al final tengas efectivo acumulado.

4 Comparar puede ahorrarte bastante dinero

Antes de escoger cualquier opción, incluso la que nos ofrezcan en la librería para financiar los libros de texto, es mejor comparar lo que se está ofreciendo en el mercado y a partir de ahí tomar una decisión informada.

En definitiva, pedir un crédito no tiene mayor complicación e incluso puede convenirnos de cara a ir construyendo un historial crediticio positivo. Eso sí, siempre debe hacerse con prudencia y haciendo cuentas para comprobar que no nos generará problemas con los pagos del futuro.



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