Pastel

'La Sociedad Literaria y el pastel de piel de patata', última película del director Mike Nevell, es un filme para pasar un rato entretenido sin pedir demasiado.

Escena de la película.

Fernando Gracia. El curioso título y que sea inglesa atraen de entrada. La Sociedad Literaria y el pastel de piel de patata suena bien, por qué no decirlo. Tras su visión opino que eso, el título, los paisajes, el amor por los libros y algún personaje son lo que único que realmente merece la pena de esta producción británica, a la postre con más apariencia que fondo.

La isla de Guernsey, en el Canal de la Mancha, fue ocupada por los alemanes durante la II Guerra Mundial. Por una ocurrencia azarosa un grupo de lugareños fundaron una especie de club de lectura, que al poco de finalizar la contienda dará origen a que una exitosa escritora contacte con ellos y se traslade a la isla.

El filme tiene la correcta factura habitual de este tipo de producciones, apunta alguna idea por aquí y por allá pero se entretiene sobre todo en un triángulo amoroso escasamente original, dejando durante mucho tiempo de soslayo la curiosidad literaria que invoca su título.

Se ve sin apuro, eso sí, aunque una duración menor le hubiera sentado bien. Mi sensación al final fue más bien tibia, me pareció que abundaba más de la cuenta en lugares comunes y convencionalismos propios del cine romántico.

Cuando en escena aparece el personaje interpretado por Tom Courtenay el nivel se eleva. La sola presencia de este actor, que a más de uno le costará reconocer, permite los mejores momentos de la trama. Cómo olvidar a quien fuera el “corredor de fondo” o uno de los personajes centrales del Doctor Zhivago…

Lily James es guapa, sonríe continuamente, y con esto compone su personaje, bastante estereotipado por cierto. Los demás, con pinta de ingleses de toda la vida, hacen muy bien de ingleses, algo que solo ellos saben hacer bien.

Mike Nevell es el director. Un hombre que vale para casi todo, con éxitos enormes de taquilla en su carrera como una de las de Harry Potter y sobre todo aquellas “Cuatro bodas y un funeral” tan entretenida y que tanto dinero dio. Aquí cumple sin problemas sacando adelante un guion en el que no ha participado, extraído de una novela que no conozco pero que intuyo se habrá vendido muy bien.

Para pasar un rato entretenido sin pedir demasiado puede valer. De paso el personal se entera que existe ese lugar y que su situación en la guerra fue cuando menos curiosa. Algo es algo. Por lo demás, repito, más forma que fondo.



Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.