La filosofía alimentaria ‘slow’ de Zaragoza apuesta por los productos locales, ecológicos y sostenibles

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El colectivo Slow Food Zaragoza celebró el Día de la Terra Madre presentando sus próximos proyectos
El colectivo Slow Food Zaragoza celebró el Día de la Terra Madre presentando sus próximos proyectos
El colectivo Slow Food Zaragoza celebró el Día de la Terra Madre presentando sus próximos proyectos
El colectivo Slow Food Zaragoza celebró el Día de la Terra Madre presentando sus próximos proyectos / Foto: ZBN

Cristina Pérez. El pasado 10 de diciembre tuvo lugar un acto en el que se dieron cita distintos grupos y personas que apoyan un consumo alimenticio equilibrado y responsable. Aprovechando el Día de la Terra Madre, el colectivo Slow Food Zaragoza presentó sus próximos proyectos en el restaurante – sidrería Begiris, donde los asistentes pudieron disfrutar posteriormente de una cena vegetariana elaborada a base de productos de la zona.

Jorge Hernández, presidente de Slow Food Zaragoza, fue el primero en intervenir explicando la campaña de sensibilización e información que va a desarrollarse en distintos centros escolares de Aragón. Bajo el nombre de ‘Biodiversidad cultivada de Aragón’, los niños podrán conocer entre 12 y 20 productos de nuestra tierra que se están recuperando tras haber sufrido un proceso de desuso o desaparición.

Alrededor de 60 personas asistieron a la celebración del día de la Terra Madre / Foto: ZBN
Alrededor de 60 personas asistieron a la celebración del día de la Terra Madre / Foto: ZBN

Entre estos alimentos se encuentran, por ejemplo, la Uva Vidadillo, recuperada para la elaboración de vino; el Queso de Tronchón; la Oliva Verdeña o una de las verduras más típicas de nuestra tierra, la borraja, que ha sido considerada durante mucho tiempo como un producto de muy poco valor.

De esta forma se pretende que los más pequeños adquieran una cultura culinaria desde una edad temprana, aprendan a valorar los alimentos locales y a respetar tanto los productos que consumen como a los productores que elaboran y manipulan cualquier tipo de comestible.

Por otro lado, Naite Román presentó la nueva aplicación móvil de este colectivo, ‘Slow Food Tour Aragón’, que ella misma ha creado. Se trata de una app gratuita que ofrece información a los usuarios sobre distintos aspectos de la alimentación ecológica en nuestra región.

Parte del equipo de Slow Food Zaragoza junto con los responsables de la sidrería Begiris / Foto: ZBN
Parte del equipo de Slow Food Zaragoza junto con los responsables de la sidrería Begiris / Foto: ZBN

Los contenidos de esta nueva aplicación incluyen desde una explicación sobre qué es el movimiento slow hasta los restaurantes de km.0 que los ciudadanos pueden encontrar en Zaragoza, Huesca y Teruel, pasando por otras informaciones como museos, tiendas, fiestas o bodegas que el colectivo considera que encajan con su filosofía de cultura alimentaria sostenible.

Alberto Báguena, especialista en el producto de la anchoa / Foto: ZBN
Alberto Báguena, especialista en el producto de la anchoa / Foto: ZBN

Además, la jornada tuvo un broche de oro con la participación de Alberto Báguena, propietario del restaurante ‘El arco de Paniza’ y todo un especialista de la anchoa. Báguena explicó el origen griego del descubrimiento de la anchoa en salmuera, legado del que se apropiaron posteriormente los romanos. Desde entonces, el ser humano no ha parado de consumir este alimento rico en aminoácidos (esenciales para el correcto desarrollo de proteínas y vitaminas en el cuerpo humano) y serotonina, una sustancia que regula el estado de ánimo, el apetito y la temperatura corporal, entre otras funciones.

Báguena explicó también cómo es el proceso de elaboración de anchoas en salmuera y apuntó que Zaragoza es una de las pocas ciudades en las que consumir las anchoas en una tapa, sin ningún otro acompañamiento, sigue siendo una tradición, además de todo un manjar. “En otras ciudades donde la anchoa tiene un protagonismo absoluto, como Cantabria o País Vasco, sirven este producto como complemento de otros platos, o junto con otros alimentos. Sin embargo, en Zaragoza puedes acudir a un establecimiento, pedir una tapa de anchoa y te la servirán como algo muy natural”, cuenta Alberto.

Tras esta jornada vespertina de celebración y conmemoración a nuestra ‘Terra Madre’, los asistentes pudieron disfrutar de una cena vegetariana en la que se utilizaron productos ecológicos de nuestra tierra en consonancia con la filosofía que el colectivo Slow Food defiende: alimentos buenos, limpios y justos, que sean frescos y de temporada, se produzcan y consuman de una forma sostenible y se elaboren utilizando técnicas tradicionales. Al fin y al cabo, una alimentación pausada y meditada que se opone al concepto de fast food y al ritmo de vida frenético que muchas personas llevan en la sociedad actual.

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