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Javier Sierra: «Aragón es una tierra cargada de misterios que tenemos que poner en valor»

Javier Sierra con su último libro 'La pirámide inmortal'.

 

Javier Sierra con su último libro 'La pirámide inmortal'.
Javier Sierra con su último libro ‘La pirámide inmortal’. / Foto: facebook

Marta Plano. / Todo comenzó en su Teruel natal cuando solo era un niño. Un día, de vuelta a casa tras ir al colegio, decidió entrar en el cementerio, donde experimentó unas sensaciones nunca vividas hasta entonces. También imaginaba dinosaurios por las montañas turolenses cuando todavía no se habían descubierto los restos paleontológicos. Su imaginación y curiosidad le llevó a hacerse preguntas y buscar respuestas, rodeándose de misterios. Porque ‘misterio’ es una palabra que siempre le acompaña. Javier Sierra, periodista, escritor y colaborador de programas como Cuarto Milenio, de Cuatro TV, ha visitado Zaragoza para asistir a una de las llamadas ‘Charlas con valor’ de Mari Cruz Soriano.

En su infancia reunió a unos amigos para crear el ‘Diario de Castralvo’, competencia directa de El diario de Teruel, en el que escribían las crónicas de los partidos de fútbol o sucesos tan relevantes como el nacimiento de un ternero en el pueblo para venderlo a los familiares y así recolectar el presupuesto de chucherías y cromos para el fin de semana. Fue una iniciativa anecdótica pero que de alguna manera le introdujo en el mundo del periodismo, carrera que estudió en la Universidad Complutense de Madrid.

Javier Sierra sete jueves en la 'Charla con valor' junto a Mari Cruz Soriano.
Javier Sierra este jueves en la ‘Charla con valor’ junto a Mari Cruz Soriano. / Foto: ZBN.

Aficionado a los OVNIS, su primer día de universidad no podía ser como el de cualquiera. Aquel día desde Rusia anunciaron la llegada de dos extraterrestres que desintegraron a dos niños. El megáfono de la residencia no dejaba de pronunciar el nombre de Javier Sierra, dado que todos los aficionados a los OVNIS, que sabían que poco a poco el por entonces estudiante se había convertido en todo un experto en estos objetos volantes, querían hablar con él. Al día siguiente un taxi le fue a buscar a clase para ofrecer una entrevista en la Cadena Ser. 

Hoy hablamos con el escritor para conocer sus experiencias y, por supuesto, plantear preguntas misteriosas sobre temas tan complejos como el más allá.

Javier Sierra este jueves durante la 'Charla con valor' en Zaragoza.
Javier Sierra este jueves durante la ‘Charla con valor’ en Zaragoza. / Foto: ZBN.

 

– Tiene que ser muy gratificante tener un público tan fiel y además tan amplio, llegando a ser top ten de ventas en EEUU.

Es una experiencia muy curiosa porque cuando yo empecé a escribir hace ya 20 años, mi primer libro se publicó en 1995, el público al que estaba enfocado era inexistente, en el sentido de que me lo tenía que ganar poco a poco. Ahora es cierto que tengo un público diferente que sigue muy de cerca todo lo que hago.

Pero lejos de relajarme esto lo que hace es ponerme más en tensión porque tengo que ser muy responsable con las informaciones que manejo, y muy consecuente porque sé que mis libros provocan una reacción en la gente. Yo he descubierto por ejemplo haciendo cola en el convento de Santa Maria delle Grazie en Milán que había gente esperando ver ‘La Última Cena’ porque se habían leído el libro ‘La cena secreta’ (2013) e incluso algunos iban con el libro bajo el brazo. Esa misma experiencia se ha vuelto a repetir en el Museo del Prado, del que yo soy asiduo, donde me he encontrado a personas con el libro para comprobar que lo que cuento es real. Por eso hay un nivel de responsabilidad positivo, porque hace que sea autoexigente y que tenga que asegurarme de que todo es correcto, pero es curioso.

– La inmortalidad es la protagonista por excelencia de tu último libro ‘La pirámide inmortal’ (2014). ¿Qué tiene de mágico y qué tiene de real la inmortalidad bajo tu punto de vista?

En 1995 Javier sierra se impresionó en el Templo de Luxor, Egipto, ante una escena semiborrada.
En 1995 Javier sierra se impresionó en el Templo de Luxor, Egipto, ante una escena semiborrada. / Foto: Facebook

Algo muy sencillo y muy impactante: la búsqueda de la inmortalidad es la madre de la literatura. Esto no está en el libro escrito así como yo te lo estoy diciendo, es una reflexión a la que llegué hace ya unos años cuando quise hacer un inventario de de dónde viene esta necesidad humana por contar cosas y escucharlas. Entonces descubrí que el primer relato literario de la humanidad es el poema de Gilgamesh, que fue escrito en la antigua Sumeria hace 5.000 años, y cuenta la búsqueda de la inmortalidad que lo tiene todo, pero le falta la inmortalidad para ser como los dioses, y al faltarle solo ese elemento es igual que el resto de sus súbditos por miserables que sean. Es una búsqueda épica en la que se enfrenta cara a cara a los dioses, quienes le prometen la inmortalidad, pero terminan burlándole, y el rey regresa sin nada a su reino.

Cuando yo hablo de la inmortalidad hablo de algo que es preocupación de todos, pero que a la vez es algo muy literario. Grandes obras de la historia, de la literatura, giran alrededor de la inmortalidad, como también el ‘Cuento del Grial’.

– Además tus libros están cargados de referencias históricas. ¿Tenemos mucho que aprender todavía de la historia?

Bueno, el ser humano es olvidadizo. Inventamos la escritura quizá en un intento por no perder del todo las aportaciones de nuestros antepasados, pero una manera de no olvidar la historia, aunque parezca paradógico, es convertirla en relatos. Igual que los datos los olvidamos, las grandes historias las recordamos.

Podemos olvidarnos de los detalles estratégicos de la Guerra de Troya, pero conocemos la historia de Helena de Troya gracias a Homero.

– Cambiando un poco de tema, y dado que hablar de Javier Sierra es hablar de misterios, ¿alguna vez has tenido una experiencia inexplicable?

Javier Sierra en el plató del programa conducido por Iker Jiménez, Cuarto Milenio.
Javier Sierra en el plató del programa conducido por Iker Jiménez, Cuarto Milenio. / Foto: google

Bueno, hay muchas, cada libro de los que escribo bebe principalmente de estas experiencias. Pero mi primer libro, ‘La dama azul’ (1998), parte de una serie de casualidades muy rocambolescas que terminan llevando a un joven periodista, que soy yo, a las puertas de un pueblo del Moncayo, a Ágreda, a conocer la historia de una monja de clausura que aseguraba que podía estar en dos lugares a la vez. Esta monja fue un personaje muy importante pero también muy olvidado de la historia de España del siglo XVII. Yo no tenía particular interés en estos fenómenos místicos, pero hubo una serie de casualidades que me llevaron a ese punto y me convirtieron en novelista. Si no hubiera sido por esto yo hubiera seguido siendo periodista, porque de alguna manera el periodista tiene una posición cómoda en el sentido de que se aferra a lo que ve, pero el novelista tiene una posición más difícil dado que tiene que crear mundos. Si yo no hubiera tenido la necesidad de crear mundos para explicarme aquello no me hubiera convertido en novelista.

Esto fue el 14 de abril de 1991, y es una fecha con la que arranca la novela. Cuando el lector vea esta fecha, que sepa que no es casual sino que tiene su historia.

– ¿Cuál es tu visión del más allá?

Es difícil contestar a esto, pero en realidad creo que el más allá forma parte del más acá. Cuando por ejemplo los astrofísicos hablan del Universo y tratan de describirnos lo que hay ahí fuera, nos dicen que el 75% de lo que hay es materia oscura, que es una metáfora para decir que no tienen ni idea de lo que es. Con el más allá ocurre más o menos lo mismo, lo llamamos más allá porque no tenemos ni idea de lo que puede ser.

Javier Sierra en una firma de libros en la Feria del Libro de Buenos Aires.
Javier Sierra en una firma de libros en la Feria del Libro de Buenos Aires. / Foto: facebook

– ¿Y tienes alguna teoría sobre lo que puede haber u ocurrir tras la muerte?

He reflexionado mucho sobre eso y es un tema que me preocupa mucho, y he llegado a la conclusión de que lo único que sucede, que no es poca cosa, es que nos deshacemos del hardware, que sería el cuerpo, pero el software, que es la personalidad, los recuerdos, etc, de alguna manera permanece. No sé dónde se queda, pero debe de ser algo parecido a la nube en términos informáticos. Es decir, dejas el soporte, trasciendes y te vas a algún sitio donde queda almacenada quizá a la espera de descargarse a otro hardware.

– ¿Qué enigmas o misterios esconde Aragón?

Aragón es una tierra muy misteriosa, por ejemplo se me ocurren dos lugares interesantes. Uno de ellos es San Juan de la Peña, que tiene una potencia natural increíble. El otro es Albarracín, y no solo el pueblo, sino también su entorno. Sin embargo, el punto más misterioso de Aragón diría que son los Pirineos. La carretera transpirenaica es alucinante, atraviesa desde el País Vasco hasta Cataluña, y es un recorrido que nada tiene que envidiar a la Ruta 66 de Estados Unidos. Tenemos que aprender a poner en valor lo que tenemos en Aragón, porque tenemos cosas increíbles.

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