Sabores internacionales sin salir de Zaragoza

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Zaragoza ofrece multitud de posibilidades gastronómicas. / Foto: Kokura.
Zaragoza ofrece multitud de posibilidades gastronómicas. / Foto: Kokura.
Zaragoza ofrece multitud de posibilidades gastronómicas. / Foto: Kokura.
Zaragoza ofrece multitud de posibilidades gastronómicas. / Foto: Kokura.

Cristina Gómez. / Dulces, picantes, especiados… los alimentos se aderezan y cocinan de mil formas diferentes según el lugar donde nos encontremos o la cultura que estemos conociendo y disfrutando. No hay límites ni fronteras cuando de dar gusto al paladar se trata y nos dejamos llevar por sabores que nos trasladan directamente a un pequeño bar en Tailandia, a una cantina mejicana o a un restaurante ubicado en una de las calles más transitadas de Japón. Pero no hace falta ser rico ni viajar de un lado para otro para poder sentirnos allí, auténticos marroquíes, sirios, franceses o chinos. Sin salir de Zaragoza, podemos disfrutar de una amplia variedad de restaurantes que nos trasladan de un salto al otro lado del charco o a cualquier rincón. Son argentinos, mejicanos, japoneses, marroquíes, sirios, italianos, griegos y franceses… un abanico de posibilidades que, en tiempos de crisis, intentan acercarnos distintas partes del mundo a precios cada vez más asequibles.

El té es una de las especialidades de Al Kareni.
El té es una de las especialidades de Al Kareni. / Foto: Cristina Gómez.

En pleno casco histórico de la ciudad una puerta de madera, un cartel diminuto y un pequeño farolillo dan la entrada a un espacio de cuento de hadas. Nada por fuera hace imaginar lo que puede encontrarse en su interior. Un espacio perfectamente ambientado con olor a té verde de canela y menta y una gran variedad de especias que nos trasladan directamente al norte de África. Cada mueble, cada jarrón, cada plato… todo está traído directamente desde algún punto de Oriente. “Cuidamos cada detalle. Hemos viajado casi una treintena de veces a esa zona y siempre nos traemos algo. Todo es original”, explica la propietaria del restaurante Al Kareni, María Jesús Lechón.

En la carta, delicias marroquíes, turcas e indias. “Tenemos platos de todo el norte de África, como el cuscús, el alberengimiel (berenjenas con miel) o las papas a la menta. Solemos llamarla la cocina de las mil y una noches”, aclara la dueña del establecimiento. Entre lo más demandado se encuentra el sorbete de rosas naturales. “Ahora es más común cocinar con flores, pero cuando abrimos hace 18 años fue muy revolucionario”, indica. Para los que quieran dejarse llevar por una mezcla especiada de sabores dulces y salados, Al Kareni ofrece un menú degustación formado por 14 platos que, los miércoles y los jueves, ven su precio reducido a la mitad. “Hacemos un 2×1 para premiar a nuestros clientes y para captar a la gente que quiera conocernos”, comenta Lechón.

El Fenicio ofrece platos típicos de Líbano, Jordania, Grecia, Turquía e Irak.
El Fenicio ofrece platos típicos de Líbano, Jordania, Grecia, Turquía e Irak. / Foto: C.G.

Siguiendo una ruta gastronómica guiada por el sabor de las especias típicas de Oriente nos encontramos con el restaurante El Fenicio. Se trata de un pequeño local que ofrece platos mediterráneos procedentes del Líbano, Jordania, Grecia, Turquía e Irak. “Destacan el humus (crema de garbanzos), el babaganus (crema de berenjena con carne picada), el labne (yogur escurrido con hierba buena, sal y pimentón), el falafel y el kibbe (una croqueta de trigo con carne picada, cebolla, pimienta y salsa de frutos secos)”, explica Ismael Haman, propietario y cocinero de este establecimiento.

Son sabores refrescantes, no demasiado fuertes y con un toque especiado propio de la zona de Oriente Medio. “Me jubilo en unos meses –comenta el Haman- y no me gustaría que se perdiera la esencia de la comida siria que servimos cada día”. Por el momento, y hasta que cierre sus puertas en junio, ofrece un menú degustación de cuatro platos. “Este mes de marzo incluye humus, labne, malube (pimientos rellenos) y pinchos de pollo o ternera con especias sirias”, detalla. La copa de vino, el agua o la cerveza, además de un sorbete de limón o mandarina están incluidos.

Platos picantes y carnes a la brasa

El Mesón de Jalisco es un espacio mejicano en la capital aragonesa.
El Mesón de Jalisco es un espacio mejicano en la capital aragonesa. / Foto: C.G.

Si damos un pequeño salto y nos trasladamos (imaginariamente) al otro lado del charco podremos disfrutar de sabores bien distintos. El olor a especias mejicanas y el sonido de una buena ranchera pueden sentirse desde la calle si nos acercamos a El Mesón de Jalisco. Al cruzar sus puertas, una verdadera cantina mejicana de no más de treinta metros cuadrados da la bienvenida a los comensales. Está abarrotada de sombreros de ala ancha, calendarios aztecas, ponchos, platos decorativos, cuadros de Chicén Itzá y billetes que muestran rostros famosos mejicanos. El negocio, que lleva en pie 18 años, es obra de una mejicana menuda que transmite pasión por su ciudad natal por los cuatro costados. “Llevo en Zaragoza más de 40 años. Soy ‘mejimaña’. Y este es el universo mejicano que he creado para todos los zaragozanos”, muestra orgullosa Rosario, propietaria del local.

En la mesa, gran variedad de entrantes y platos (acompañados por salsas picantes) donde elegir. “Destacan los nachos con choriqueso, la ensalada con camarón y aguacate y las enchiladas verdes, que se sirven acompañadas de frijoles, ensalada y arroz”, explica la dueña. También son famosos la jericalla (un postre hecho a base de cuajada, dulce de leche y nata) y el rodeo o la michelada, jarras de cerveza con margarita o tequila. “Para llenar la panza también gustan las gorditas, las fajitas o las quesadillas”, asegura. Quienes quieran disfrutar de sabores auténticos y exóticos, la cantina ofrece un 50% de descuento en los platos principales los jueves y viernes a mediodía. “Es una forma de agradecer la fidelidad de algunos clientes, que ya son amigos, y de que venga más gente a conocernos. Solo estamos yo y mis cocineras mejicanas. Somos el alma de Méjico en la capital maña”, comenta contenta.

El La Picadita Argentina la carne a la brasa es el plato estrella.
El La Picadita Argentina la carne a la brasa es el plato estrella. / Foto: C.G.

Un poco más al sur las verdaderas protagonistas de la cocina son las parrilladas de carne con corte argentino. Asado de tira, vacío, matambre, entraña o embutidos, como el chorizo criollo, la morcilla de cebolla o la longaniza, son algunos de los manjares que pueden degustarse en La Picadita Argentina, un joven establecimiento que cuenta solo con un par de años de antigüedad. “Sacamos la brasa directamente a la mesa. Y allí cada comensal se hace los distintos tipos de corte de carne como más le guste”, explica el encargado del local, Juan Cid. Para acompañar a la carne, no puede faltar la salsa chimichurri en la mesa y, de postre, un panqueque, una especie de crepe con dulce de leche.

La carne a la brasa es uno de los platos que pueden disfrutarse sin tener que rascarse demasiado el bolsillo. Así, este establecimiento ofrece (a través de cupones de Groupalia y Groupon) un menú degustación por 19 euros la pareja. “Incluye empanadillas argentinas (carne picada, pimientos y cebolla), una ensalada criolla, un corte de carne a elegir con patatas al chimichurri, un panqueque con dulce de leche y, para beber, una copa de vino, agua o cerveza”, detalla el propietario. Menús internacionales ajustados a los tiempos de crisis.

Cenas con espectáculo

Las especias indias protagonizan los platos de El Sabor de la India.
Las especias indias protagonizan los platos de El Sabor de la India. / Foto: C.G.

Del intenso sabor de una parrillada viajamos al de una variedad de especias como el comino, el curry, el cardamomo, el clavo o la canela, que aderezan los platos de un conocido restaurante indio. Entre sus propuestas culinarias destacan las cocinadas con el horno Tandoori (un horno típico hecho de arcilla) y los Balti, platos procedentes del norte de la India que se sirven en un recipiente de hierro con forma de bol. Otro de los manjares más demandados son los Biryani, los platos más antiguos de la cultura india y muy similares a una buena paella. “Piden sobre todo el pollo Masala (con salsa de especias y almendras), el HouseSpecial Grill (una selección de carnes hechas en horno Tandoori) o el mandras (un plato típico del sur de la India que incluye pollo o gambas con salsa de curry picante), explica Sal Mitha, dueño de El Sabor la India.

En total, este restaurante ofrece 80 platos diferentes que recorren la India de norte a sur. “De lunes a viernes ofrecemos menús del día que oscilan entre los 8,50 y los 16 euros”, indica Mitha. Para abrir el apetito y como recomendaciones del chef, no hay que dejar de probar la mezcla de garbanzos y patatas con salsa picante, especias, cebolla y tomate. Y, como colofón final y para terminar de deleitar al paladar, una bebida hecha a base de yogur, leche y semillas de comino que puede servirse dulce o salada.

Kokura ofrece menús japoneses con espectáculo de malabares con cuchillos.
Kokura ofrece menús japoneses con espectáculo de malabares con cuchillos. / Foto: C.G.

Después de haber recorrido con los cinco sentidos lugares tan dispares como Oriente, Méjico, Argentina o la India, haremos una última parada con espectáculo en una de los puntos del mundo más transitados. Nos dejaremos llevar esta vez hasta Japón, con kimono incluido. Nada más entrar en el establecimiento comienza la diversión. En el centro de una gran plancha, un cocinero hace malabares con la comida y los cuchillos, mientras alrededor hasta diez comensales disfrutan de sus habilidades y esperan con impaciencia probar bocado. “Los cocineros son auténticos artistas que llegan a lanzar directamente la comida de la plancha a la boca del cliente”, asegura Quingfenf Guo, propietario del restaurante Kokura.

El precio de esta barra libre de pescados, verduras y carnes es de 12.95 euros a mediodía y de 16,95 las noches de los fines de semana y los festivos. “Además de la plancha, también preparamos tablas y barcos gigantes de sushi, y los acompañamos con salsas típicas de Japón, de soja o fruta”, detalla. Y, de postre, una crepe a la plancha con helado y fruta, y un chupito de saque caliente (vino suave de 13 grados) o frío (más parecido al whisky).

Queda probado que no hace falta hacer la maleta para probar sabores que traspasan fronteras. Carnes a la parrilla, platos con toques especiados, salsas picantes, manjares crudos… un sinfín de posibilidades para deleitar al paladar, a precios cada vez más económicos, sin salir de la ciudad.

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