
Redacción:/ La Fundación Internacional de Solidaridad Compañía de María (FISC-Aragón) cierra su proyecto de Educación para el Desarrollo “Tercera edad y juego cooperativo” con un balance muy positivo. Esta O.N.G. ha llevado a cabo durante un año, tanto en Zaragoza capital como en distintos municipios del territorio aragonés, talleres específicos donde centenares de personas mayores, niños y adolescentes han participado activamente en FISC Birabolas, el programa de recursos cooperativos de la O.N.G para el desarrollo.
FISC Aragón lleva trabajando más de trece años la Educación para el Desarrollo en el territorio aragonés como un pilar fundamental de la organización. A lo largo de los últimos seis años, a través de su programa de Educación para el Desarrollo FISC Birabolas, la organización ha constatado que el uso de las herramientas cooperativas (juegos, dinámicas, teatro, etc.) y la aplicación de la metodología de enfoque socio-afectivo (Siento-Veo-Actúo) son muy exitosas, logrando excelentes resultados en la tarea de formar personas críticas y responsables, promover valores y actitudes de solidaridad, fomentar la criticidad ante las relaciones de desigualdad que se dan en el mundo, así como la participación y tolerancia contribuyendo a la transformación social.

A partir de estas premisas, FISC Aragón puso en marcha, en mayo de 2014, el proyecto “Tercera edad y juego cooperativo”, en el que niños y personas de la tercera edad comparten juegos cooperativos en los que nadie pierde. Isabel Funes, coordinadora del proyecto, destaca la importancia de estos encuentros intergeneracionales en los que “aprendiendo los unos de los otros y conviviendo entre diferentes, construimos ciudadanía y una sociedad justa”.
A lo largo de los últimos doce meses han tenido lugar varias acciones, en distintos lugares y con colectivos diferentes, que pueden resumirse en dos grandes grupos. Por un lado, la formación tanto a jóvenes voluntarios como a personas mayores en dinámicas cooperativas y, por otro, la realización de acciones en distintos entornos. Isabel Funes, coordinadora del proyecto, explica que para ellos es muy importante contemplar y abordar todas las realidades de las personas mayores: desde las más activas, hasta los residentes con pocas posibilidades de movilidad, desde los mayores del mundo rural hasta la población urbana.
En Zaragoza capital, FiSC Birabolas también ha tenido una participación muy activa durante el desarrollo del proyecto, dirigiéndose a dos grupos de personas mayores con realidades muy diferentes. Por un lado, la O.N.G. ha realizado tres sesiones de juegos cooperativos con adultos y niños en colaboración con la residencia de mayores Terminillo, del Ayuntamiento de Zaragoza. “En esta residencia hay personas mayores muy activas que participan como voluntarios en un proyecto de apoyo a los niños del barrio, entre los que hay un gran número de inmigrantes”, dice Isabel.
Pero la parte del proyecto que más personas ha implicado y durante más tiempo, ha sido la desarrollada durante todo el curso escolar 2014-2015 en la Residencia CAI-Ozanam, institución con la que “teníamos una estrecha relación y con la que veníamos realizando otras actividades como teatro con niños y residentes”. Para llevar a cabo el proyecto de “Tercera edad y juego cooperativo”, en primer lugar, la O.N.G. formó a un grupo de unos 20 voluntarios de entre 15 y 16 años en materias de educación para el desarrollo, dinámicas cooperativas, tercera edad y juegos intergeneracionales. Una vez formados, los voluntarios han estado visitando a los mayores de la residencia, todos los jueves y los viernes, para realizar con ellos actividades lúdicas, siempre impregnadas de los valores que aportan las dinámicas cooperativas.
Los objetivos de el proyecto la formación de jóvenes como personas críticas y responsables, la promoción de valores y actitudes de solidaridad, el fomento de la participación y tolerancia y la mejora de las condiciones vitales de la Tercera Edad, a través del juego cooperativo– se han conseguido allí donde han actuado. Pero la actividad de FISC Birabolas no va a cesar. Aunque siempre dependen de las subvenciones que puedan llegar de distintas administraciones, para Isabel Funes, “mientras haya voluntarios y voluntad de seguir, continuaremos trabajando por construir entre todos una sociedad más justa”.