Pilar Lorengar

La Asociación Aragonesa de la Ópera ‘Miguel Fleta’ ha desarrollado una importante labor de investigación, localizando primero y publicado después las primeras grabaciones de la soprano.

Francisco Javier Aguirre. Los primeros pasos de un artista, sea hombre o mujer, suelen estar llenos de dificultades. Todo comienzo es penoso, a veces inseguro y falto de apoyos, por lo cual los inicios pasan muchas veces desapercibidos. Hoy día, si el artista procede de una saga ya famosa, conseguir popularidad es más fácil, pero si su familia es humilde, ahora y antes, la salida a flote es muy problemática.

Y este fue el caso de quien llegó a ser una soprano de  fama internacional. Lorenza Pilar García Seta, nacida en Zaragoza, en enero de 1928, y fallecida en Berlín, en junio de 1996, es hoy conocida en todo el mundo como PILAR LORENGAR y su voz ha quedado registrada en multitud de discos y programas audiovisuales, pero sus primeras interpretaciones públicas no eran conocidas, sino por los expertos.

La Asociación Aragonesa de la Ópera ‘Miguel Fleta’ ha desarrollado una importante labor de investigación, localizando primero y publicado después las primeras grabaciones de la soprano. En la Biblioteca Nacional de España se guardan todo tipo de documentos literarios y musicales, y entre ellos hay una serie de discos de pizarra que recogen las primeras grabaciones de la cantante aragonesa.

De este modo, aparece ahora este valioso testimonio con la voz de la artista cantando pasodobles, rumbas, habaneras, boleros y fragmentos de zarzuela, entre los años 1950 y 1951, (ella tenía entonces 22/23) que dan idea de la calidad vocal y las condiciones musicales de la soprano.

El traslado a soportes digitales y la masterización se ha realizado en Zaragoza, por los estudios CODA OUT, la producción corresponde a la entidad Opera Aragón y el texto introductorio ha sido escrito por Sergio Castillo y Alejandro Martínez, quienes al mismo tiempo fueron los comisarios de la exposición ‘Pilar Lorengar, una aragonesa de Berlín’, que se exhibió en el museo Pablo Serrano, de la capital aragonesa, en 2016, y de la cual nació el libro homónimo, editado por Prensas Universitarias de Zaragoza.



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