‘Dublineses’ y la deriva independentista como debate político y cultural

El Teatro de las Esquinas de Zaragoza ha acogido la representación de esta obra, adaptación de un relato de James Joyce y que cuenta con el trasfondo político de la declaración de independencia de la República de Irlanda.

‘Dublineses’ es la adaptación de un relato de Joyce de la compañía vasca Ados Teatroa.

Francisco Javier Aguirre. Pronto se cumplirá un siglo de la declaración de independencia de la República de Irlanda. Sobre este trasfondo político transcurre la obra ‘Dublineses’ que en adaptación de José Antonio Vitoria y Garbi Losada, al mismo tiempo directora, se ha representado el pasado viernes, 30 de noviembre, en el Teatro de las Esquinas.

La trama corresponde a uno de los relatos contenidos en el libro ‘Dubliners’, de James Joyce, publicado en 1914, concretamente al titulado ‘Los muertos’, que retrata la reunión familiar en una noche de Reyes de 1904, en una mansión de Dublin. Las señoritas Morkan reciben parientes, amigos y conocidos, pertenecientes al mundo burgués, en cuyo seno se desarrolla una fuerte tensión independentista, con ciertas alusiones también a la lucha sufragista de la época.

Lierni Fresnedo, Naiara Arnedo, Ion Sagarzazu, Klara Mendizábal, Isidoro Fernandez, Asier Hormaza, Iñake Irastorza y Asier Sota se distribuyen el trabajo de una forma muy equilibrada, para representar a los diferentes personajes de las clases media y media alta que acuden a la recepción de las anfitrionas, muy vinculadas al mundo musical.

Precisamente este elemento, una antigua canción lírica, es el que desencadena el episodio más dramático de la obra, que tiene escaso desarrollo en la trama, porque se da más importancia a las opiniones ideológicas y morales que al sentimiento por un amor perdido en la juventud. En el relato original de Joyce tiene más peso que en esta versión de José Antonio Vitoria, donde aparece como un apéndice emotivo sin excesivo relieve.

El montaje muestra la solvencia de la compañía vasca Ados Teatroa, con un ritmo ágil, pero no frenético, una circulación escénica muy bien trazada, música y ambientación acertadas, escenografía sugestiva y componentes videográficos muy eficaces para crear el ambiente que envuelve la acción.

No es difícil percibir la intencionalidad política de la obra, en la que están sugeridas las circunstancias que hoy vuelven a agitar la situación por la que está pasando nuestro país en cuanto a la deriva independentista de ciertas zonas del mismo.



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