Juntos

‘Juntos’ provoca risas, pero también empatía con los personajes, planteando al mismo tiempo esos problemas de relación que hoy se presentan con bastante frecuencia al haberse relajado el oscurantismo que en otro tiempo dominaba el problema de la deficiencia mental.

Una imagen de la obra.

Francisco Javier Aguirre. Txalo Producciones presentó la obra de Fabio Marra, ‘Juntos’, bajo la dirección de Juan Carlos Rubio, en el Teatro de las Esquinas durante el pasado fin de semana. Se trata de una comedia sentimental que se desarrolla en un ámbito próximo, familiar, con el que el público puede identificarse fácilmente.

Estrenada en Vitoria el pasado mes de agosto, está despertando gran expectación porque trata de un tema candente y hasta cierto punto frecuente: las relaciones intrafamiliares cuando uno de los miembros se escapa de lo que habitualmente entendemos por normalidad.

Miguel, espléndidamente interpretado por Gorka Otxoa, es el hijo de Isabel, que encarna la veterana Kiti Mánver, y al mismo tiempo hermano de Sandra, que personifica Melani Olivares. La hija, cuatro años más joven que su hermano, regresa intempestivamente al domicilio familiar tras diez años de ausencia injustificada. Viene a anunciar su próxima boda, a la que quiere invitar a la madre pero no a Miguel, porque desentonaría en el ambiente distinguido en el que ahora se mueve. El hermano tiene una discapacidad mental, que hace imprevisibles sus reacciones. Pero su personalidad despierta mucha empatía entre la gente, y del mismo modo entre el público que asiste a este drama, con retazos de comedia.




El cuarto personaje es Claudia, que interpreta Inés Sánchez, una mujer en busca de trabajo que se ha especializado en el cuidado de discapacitados y que finalmente recupera una relación infantil con los hijos de Isabel. El enredo tiene hilos consistentes que mantienen la tensión de forma permanente, con diálogos ágiles y situaciones creíbles dentro de la inestabilidad que provoca en cada momento Miguel.

El trasfondo de la obra plantea varias preguntas sobre el concepto de normalidad en nuestra sociedad y las ventajas de diferenciar la convivencia cuando alguno de los miembros de la familia no responde a los parámetros habituales. Están bien diseñados los personajes, la entrega absoluta de la madre al hijo desprotegido, la solapada envidia de la hermana que tiene una carrera personal brillante y la jugosa intervención de Claudia en su doble papel de demandante de empleo y de especialista en el tratamiento de discapacitados.

La obra cuenta con una escenografía muy elaborada, en una maqueta giratoria que permite trasladar la acción a diversos ambientes, aunque el principal sea la cocina del pequeño piso al que ha tenido que trasladarse la familia por falta de recursos. ‘Juntos’ provoca risas, pero también empatía con los personajes, planteando al mismo tiempo esos problemas de relación que hoy se presentan con bastante frecuencia al haberse relajado el oscurantismo que en otro tiempo dominaba el problema de la deficiencia mental.

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