Y los sueños cine son

Crítica del documental 'Aute retrato', sobre el cantante Luis Eduardo Aute.

Documental sobre Aute.

Fernando Gracia. Es indudable que los documentales gozan de buena salud como también lo es que sigue siendo complicado convencer al personal para que pase por taquilla a verlos… si llegan a estrenarse.

Tal parece que fuera un género destinado exclusivamente a la televisión. Por eso hay que felicitar ya de entrada al realizador de ‘Aute retrato’, nuestro medio paisano Gaizka Urresti, que se haya abierto camino no solo en nuestra ciudad sino en unas cuantas más del país para estrenar este trabajo sobre el artista –las mayúsculas vendrían bien en esta ocasión- Luis Eduardo Aute.

Durante algo más de hora y media desfilan por la pantalla un selecto grupo de cantantes, críticos de arte, músicos, críticos, productores, que ponderan no solo al Aute de saberes y ocupaciones casi renacentistas sino al hombre afable, cortés, elegante, educado y amigo de sus amigos.




Evidentemente para aquellos que no aprecien los valores del artista no va dirigida el filme, que de todo habrá, lógicamente. Pero para los muchos que han apreciado sus canciones, bien cantadas por él o bien por otros, el trabajo de Urresti les proporcionará un conocimiento mucho más amplio sobre su desempeño artístico, ya que como cualquier buen aficionado sabe ha sido también pintor, dibujante, cineasta…

Se dice que una de las funciones del cine documental es la didáctica y este “aute-retrato”, título que nos remite a uno de sus trabajos discográficos, aporta numerosa información sobre esta figura que abarca hasta seis décadas, con una producción ingente de canciones, algunas de las cuales pueden ser consideradas entre las mejores del siglo en nuestra lengua.

Para aquellos que ya tenemos lo que eufemísticamente se denomina “una cierta edad” la figura de Aute nos llegó allá por 1966/1967 a través de la voz de su amiga Massiel. Por tanto solo nos sonaba su nombre por verlo en la carátula de los vinilos como autor. Tardaríamos un tiempo en verle, como bien se explica en el filme, cuando venció su timidez y se decidió para bien de la música a cantar sus propias creaciones.

Lógicamente la película nos muestra un buen número de ellas, como nos muestra las versiones que algunos de sus compañeros y amigos hicieron para homenajearle recientemente, a raíz del infarto que sufrió y del que le han quedado secuelas, aunque menos de las que en un principio se temían.

Gaizka Urresti domina la técnica del documental, como pudimos conocer en su trabajo sobre Buñuel o más recientemente en su muy original filme sobre Arizmendiarreta, el sacerdote fundador de la cooperativa de Mondragón. En esta ocasión ha manejado mucho material, lo ha montado con buen gusto apoyándose en imágenes de la curiosa y original obra cinematográfica del propio Aute –véase sobre todo “Un perro llamado dolor”- y lo que es más importante, dejando ver su admiración por Luis Eduardo, haciendo bueno lo que tantas veces ha dicho en público: que él solo hace documentales sobre personas que admira.

Si les gusta la música de Aute, si alguna vez han tarareado algunas de sus canciones, si también consideran que ‘Al alba’, ‘No te desnudes todavía’, ‘Rosas en el mar’, ‘Aleluya número uno’, ‘Una de dos’, o uno de los mejores homenajes al cine que se haya hecho en canción, ese “cine, cine, cine, más cine por favor, que todo en la vida es cine, y los sueños cines son”, son algunas de las mejores canciones nunca escritas en nuestro idioma, no se la pierdan. Y si son de los que piensan, como alguien dijo en la rueda de prensa, que es nuestro Leonard Cohen nacional, con menor motivo.

Disfrutarán una vez más oyéndolas y además aprenderán muchas cosas de este artista, sin esperar a que uno de estos días se vaya para siempre y entonces empiecen los ditirambos. Y ayudarán a que se sigan haciendo trabajos como este, pensado por alguien que está entre nosotros y al que cualquier día nos lo podemos encontrar paseando por nuestra querida ciudad.

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