Un relleno nórdico es un tipo deseable de manta gruesa que se utiliza para mantener el calor. Existe el nórdico para parejas que es increíblemente mullido y está fabricado pensando en las camas dobles, para que cada persona pueda elegir cuánto abrigo quiere a su lado. Aquí tienes algunos de los tipos de rellenos que merece la pena conocer. Con el relleno adecuado, puedes disfrutar de un sueño más reparador o encontrar un momento zen bajo la ropa de cama.
Edredones con encanto para incorporar un buen relleno nórdico
Una cama cómoda requiere un colchón de alta calidad, almohadas suaves y una manta mullida, además de ropa de cama cómoda sobre la cual recostar el cuerpo. Dos de las clasificaciones más sencillas y fáciles por las que se puede identificar un edredón son el relleno y la funda.
La funda
Se trata de un elemento muy importante del edredón. Su función es evitar que el relleno nórdico se escape. Existe una variedad de materiales y tejidos para seleccionar la funda, entre ellos el algodón, el poliéster, el vellón o la seda. Cualquiera de estos permitirá que el edredón pase el aire correctamente y no retenga la humedad.
La elección del relleno nórdico
Un edredón no puede estar demasiado caliente ni tampoco debe dejar pasar mucho aire, pues no abrigará lo suficiente. Puedes optar por una calidad de tejido que te abrigue muy bien, tal como el relleno de microfibra, el que combina 50% algodón y 50% poliéster o el de algodón al 100%.
Rellenos de algodón
La principal ventaja del algodón es que esta fibra no necesita ningún tipo de limpieza química durante su producción. El algodón es sin duda una solución para cubrirse y dormir bien, también porque el algodón absorbe la humedad del aire sin liberarla.
Rellenos de microfibra
No deja pasar el aire, lo que proporciona el aislamiento térmico deseado. Este tipo de relleno permite que tu edredón sea muy esponjoso como si fuera un edredón de relleno natural. Este es un material más cálido y confortable que otras fibras. Además, estos edredones sintéticos tienen una mejor relación calidad-precio que los naturales.
La microfibra es un material muy popular para la limpieza, ideal para las personas frioleras, así como el tejido perfecto para las temperaturas veraniegas. Además, estos rellenos están fabricados con finísimas hebras de poliéster. Por ello, su suavidad es increíble. El material es resistente a la decoloración y lo suficientemente duradero como para mantener su forma, incluso después de varios lavados.
El gramaje del relleno es un detalle fundamental
El gramaje da una idea del calor y la capacidad de hinchado del edredón, que oscila entre 175 y 500 g/m². Para elegir la densidad del relleno, debes saber bien cuál es la temperatura de la habitación. Por ejemplo, los rellenos ligeros de nórdico Duokay van entre 125 y 250 g/m² y son adecuados para una temperatura entre 18 y 22°.
Las dimensiones
Para que tu pareja no coja todo el edredón a mitad de la noche, o simplemente para estar bien cubierto si duermes solo, tu edredón debe tener un margen de 30-50 cm a cada lado de la cama. Por eso debes elegir un edredón en función del tamaño de tu colchón.
Para una cama doble estándar, por ejemplo, necesitarás un edredón doble de 250 x 200 cm como mínimo y, por supuesto, una funda nórdica con relleno doble equivalente, será ideal para que cada uno tenga su independencia dentro del edredón.
El mantenimiento
El relleno nórdico debe tener un buen mantenimiento, para ello debe lavarse una o dos veces al año. Normalmente, todos se pueden lavar a máquina, pero hay que acordarse de utilizar un poco de jabón y no usar suavizante. También es posible secarlo en la secadora.
¿Cuál es la diferencia de mantenimiento entre un relleno 100% natural y uno de microfibra? La diferencia radica en que los segundos se secan mucho más rápido.