Aragón tramita la declaración de BIC para neveros y pozos de hielo

Los neveros constituyen una tipología de la arquitectura tradicional vinculada al agua, en estado de hielo.

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Aragón tramita la declaración de BIC para neveros y pozos de hielo
Nevero de Fuendetodos.

Redacción. La Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón ha incoado la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Monumento, para los neveros y pozos de hielo ubicados en distintas localidades de la Comunidad Autónoma. 

La arquitectura del hielo, las neveras y los pozos de hielo forman parte de la arquitectura tradicional aragonesa. Aragón cuenta con 300 elementos de esta tipología distribuidos por toda la geografía que se remontan, en la mayoría de los casos, a entre los siglos XVI y XVIII. 

Se abre así un periodo de exposición pública con el objetivo de incorporar elementos que pudieran haber quedado fuera de esta lista y que cumplan los requisitos para formar parte del BIC.

Origen de las Neveras o pozos 

Las neveras están arraigadas al paisaje que las generó y se adaptan a las condiciones bioclimáticas en que se ubican. Fueron los propios vecinos quien las construyeron para la conservación de la nieve, ya que la obtención de hielo era un recurso imprescindible para los avances médicos, la invención de la imprenta, el incremento de la población, y la diversificación del gusto culinario.

Están constituidas por dos cuerpos: pozo cilíndrico excavado en el terreno y cubrición por medio bóvedas semiesférica o cúpulas de aproximación de hiladas normalmente, con solería de piedra o de tierra impermeable en la que se excavan los desagües para evitar que el agua del hielo derretido siga dañando el producto en el interior, finalidad que se suma al intercalado de paja con la nieve en capas sucesivas de unos 50 cm aproximadamente. Se llenaban y vaciaban a través de una abertura practicada a media altura, frecuentemente acodada y con otra abertura en el centro de la bóveda para empozar mediante pisones y mazas y sacar los bloques de hielo, divididos con las sierras.

En el entorno de los pozos existían unas zonas delimitadas para acumular y recoger la nieve. Estos límites necesitaban un mantenimiento y la limpieza de los los árboles de al rededor para facilitar la acumulación de nieve. Por ello, muchas de las neveras se construían en las afueras de los pueblos, en las zonas elevadas, aplanadas y limpias. 

El hielo se obtenía o bien por la acumulación de la nieve o bien a partir del agua helada de la superficie de las balsas de las zonas áridas donde apenas nevaba, como era en los alrededores de Zaragoza o los Monegros. 

Los pozos podían ser propiedad de particulares o bien pertenecer  a órdenes religiosas vinculadas a monasterios y conventos. Además, otras eran de propiedad municipal, de la monarquía o incluso señoriales

Lo peculiar era que cada nevera o pozo era singular, ya que se adaptaban a la zona geográfica, terrero, materiales y técnicas constructivas practicadas en la zona.

La declaración de estos elementos como Bien de Interés Cultural pretende poner de relieve la relevancia arquitectónica e inmaterial de esta arquitectura del hielo. Los elementos incluidos en esta declaración son los siguientes:

TERUEL

Albalate del Arzobispo, Belmonte de San José, Calanda, Camarillas,

Cantavieja, La Ginebrosa, La Mata de los Olmos, Cañada de Verich y Valdealgorfa.

ZARAGOZA

Fuendetodos, Culroya, Uncastillo, Pozo de hielo de San Lorenzo y Las Pedrosas.

HUESCA

Campo San Juan o Barbacana (Barbastro), Benabarre, Fraga. Pozo de hielo

Cegonyer, Salillas, Vicién, Campoluengo 1, Las Calmas VII, Conjunto de Getsem

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