Investigadoras zaragozanas simulan los riesgos químicos ante un accidente con sustancias peligrosas

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Plataforma de investigadoras de Simlinks. / Foto: Unizar.
Plataforma de investigadoras de Simlinks. / Foto: Unizar.
Plataforma de investigadoras de Simlinks. / Foto: Unizar.

Redacción./  Un grupo de investigadoras del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) de la Universidad de Zaragoza ha desarrollado una herramienta informática junto a la empresa Singular Factory, que permite calcular las consecuencias de diferentes tipos de accidentes con sustancias químicas en perjuicio para la salud humana, los bienes y el medio ambiente.

El objetivo es proporcionar al usuario un programa de simulación de accidentes graves que sea capaz de obtener, de forma rápida y eficaz, resultados adaptados a las exigencias de la legislación española. La herramienta creada calcula las zonas objeto de planificación asociadas a un accidente grave, sin necesidad de llevar a cabo operaciones a mano o simplificaciones.

Esta plataforma web se llama SIMLinks y ha sido creada por el Grupo Universitario de Investigación Analítica de Riesgos (GUIAR). Con ella, se puede llevar a cabo la predicción y el cálculo de los efectos derivados de un accidente en el que estén involucradas sustancias químicas inflamables o explosivas y obtener las zonas objeto de planificación de los accidentes simulados. Se trata de un servicio en la red en el que, a partir de unos datos de entrada, el usuario obtiene de forma automatizada un resultado gráfico y numérico.

Según explica Cristina Nerín, directora del grupo de investigación, “un accidente en el que esté implicada una sustancia peligrosa tiene asociado uno o varios fenómenos que condicionarán los efectos sobre las personas, sobre los bienes o sobre el medio ambiente”. En este sentido, la herramienta desarrollada por este equipo de investigadoras de la Universidad de Zaragoza puede actuar, entre otros casos, ante el peligro de radiación térmica asociado a los incendios y ante la onda de presión y la formación de proyectiles debidos a una explosión.

Investigadoras zaragozanas. / Foto: Unizar.
Investigadoras zaragozanas. / Foto: Unizar.

Con este trabajo no sólo se ha conseguido implementar modelos matemáticos que permiten el cálculo de los efectos de un accidente, sino que la herramienta también contempla la modelización de las situaciones previas que lo condicionan. Así, es posible determinar el caudal o cantidad fugada, el charco de líquido formado o el proceso de evaporación; “logramos encadenar diferentes modelos matemáticos para simular de principio a fin el accidente ocurrido”, destaca Cristina Nerín.

Una vez introducidos los datos en la plataforma SIMLinks, los resultados que se obtienen son radios alrededor del accidente, cuyo objetivo es facilitar la planificación de las emergencias. En concreto, se obtienen la zona de intervención, la zona de alerta y la zona de efecto dominó, todas ellas de acuerdo con lo especificado en la legislación vigente.

Asimismo, la herramienta permite llevar a cabo el análisis de vulnerabilidad de personas y bienes. En el caso de incendios, se obtienen datos de muertes por exposición a la radiación térmica mientras que para fenómenos mecánicos SIMLinks proporciona los radios de las zonas de total demolición, daños irrecuperables y daños graves reparables para efectos en estructuras, así como los radios de las zonas en las que existe la probabilidad de que ocurran otros efectos (rotura de cristales, muertes por hemorragia pulmonar y rotura de tímpanos).

El trabajo ha sido realizado por el grupo de investigación GUIAR del que forman parte Cristina Nerín, Berta Seco, Araceli Tena y María Calvo.

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